Somos una escuela homologada por el Departamento de Educación de Cataluña. Seguimos el currículo local a través de la metodología Montessori.
Los ejes de aprendizaje de MA se fundamentan en la esencia de las ideas de Montessori, integrando la evidencia científica de la neurociencia y los avances en pedagogía y psicología humanista de los últimos tiempos. Nuestras bases pedagógicas no solo nos permiten cumplir con el currículo oficial del Departamento de Educación, sino que también nos impulsan a ir más allá, alcanzando los aprendizajes establecidos en un ambiente que respeta las necesidades individuales de cada niña y niño y que facilita profundizar en los diferentes lenguajes expresivos y artísticos.
Entendemos la educación como una preparación para la vida, un medio de liberación y transformación tanto individual como social, que debe promover la dignidad y que solo tiene sentido si es una fuente de satisfacción. En MA, las niñas y los niños trabajan porque disfrutan haciéndolo; tienen una motivación intrínseca para aprender, plantearse retos significativos y tangibles en los que la emoción tiene cabida. Además, cuentan con la independencia para decidir si quieren afrontar estos retos de manera autónoma o en grupo.
La motivación es el combustible del aprendizaje y debe provenir de dentro hacia fuera, no al revés. En MA, damos el espacio y el tiempo para que estos intereses afloren, respetando el ritmo de cada niña y niño.
María Montessori dio el nombre de Casa de los Niños al grupo de niñas y niños de 3 a 6 años. El término casa hace referencia a crear un ambiente que fuera como un hogar donde las niñas y los niños pudieran sentirse seguras/os y libres para explorar su entorno de manera autónoma.
En MA recogemos toda la esencia de Montessori y la ponemos al servicio de la infancia. Nos gusta pensar que funcionamos como una casa donde todas y todos somos importantes para su equilibrio y funcionamiento. Transmitimos los límites del espacio con cuidado, consistencia y coherencia, ofreciendo libertad para la elección de juego o trabajo en los momentos autónomos y expansivos.
También vivimos momentos de recogimiento en los que nos reunimos todo el grupo para compartir canciones, cuentos, rimas y poemas, intercambiar anécdotas y sentar las bases de lo que más adelante, en la etapa de primaria, serán las asambleas.
Hasta los 6 años, la seguridad y la confianza con el mundo que nos rodea son esenciales para el crecimiento saludable de las niñas y los niños y constituyen una condición imprescindible para el aprendizaje.
Contamos con un equipo con experiencia en el acompañamiento de las emociones que surgen como resultado de las interacciones de las niñas y los niños con su entorno. Para poder acompañarlas/os con cuidado y dedicación, nuestra ratio para este grupo de edad es de 10 niñas/niños por guía.
Esta etapa a menudo requiere que algunas niñas y niños pasen por un período de adaptación y familiarización con la escuela. En MA, adaptamos este tiempo a las necesidades individuales de cada niña/niño y familia, para que la transición sea fluida y agradable para todas y todos.
Casa Mimosa
Está formado por las niñas y los niños de 3 a 4 años y 3 acompañantes: una guía catalana, una inglesa y una castellana. En MA creemos que es importante ofrecer a las niñas y los niños de esta edad un espacio de referencia donde estar a su propio ritmo. Si lo desean pueden interactuar también con las niñas y los niños mayores tanto en los espacios interiores como exteriores y, siempre que lo necesiten, pueden volver a su espacio de referencia.
Casa Olivella
Está formado por dos grupos con niñas y niños de 4 a 6 años. Dos guías catalanas, dos inglesas y una educadora castellana acompañan estos grupos. Estas niñas y niños a menudo ya están familiarizadas/os con el día a día en MA. Su seguridad en los espacios y en los vínculos va creciendo a lo largo de los años que están en el proyecto y por eso cada curso sienten la necesidad de ir un poco más allá en su exploración de los espacios, los materiales y en el fortalecimiento de sus relaciones.
Montessori habla del ambiente preparado como el conjunto de elementos relacionados con el espacio que configuran el ecosistema de aprendizaje de las niñas y los niños. Propone que los materiales didácticos y de experimentación sensorial estén siempre al alcance de todas y todos, permitiendo así una libre elección en relación al trabajo y una circulación autónoma por todos los espacios del aula, entendiendo el aula como el conjunto del espacio interior y exterior.
El rol de la persona adulta es guiar y acompañar el desarrollo de cada niña y niño. La persona adulta debe tener una formación adecuada y, a través de la observación, debe ser capaz de detectar en qué momento de su desarrollo se encuentra cada niña y niño, teniendo en cuenta los períodos sensibles de crecimiento.
En MA, el aprendizaje es individual y asincrónico; respetamos el ritmo de cada niña y niño y aprovechamos las ventanas de sensibilidad para ofrecer los contenidos académicos a los que están receptivas/os y preparadas/os para integrar.
“Los alumnos deben tener a su alcance los elementos necesarios y debemos estimularles a utilizarlos, pero sin ejercer presiones innecesarias. Esto que propongo puede chocar con el cumplimiento de los currículos. Bien, los currículos los podemos ajustar levemente. La maduración natural del cerebro, no.”
Bueno y Torrens, D. Neurociència para educadores
En MA, las niñas y los niños tienen acceso a materiales de las diferentes áreas de la metodología Montessori, como vida práctica, sensorial, lenguaje, matemáticas y las áreas culturales. Además, también ofrecemos la posibilidad de expresarse a través de las artes.
Montessori diseñó su pedagogía creando materiales estructurados para ayudar a las niñas y los niños a conceptualizar el mundo que les rodeaba, permitiéndoles clasificarlo y entenderlo con más claridad. Estos materiales siguen siendo vigentes y permiten profundizar en muchas áreas del desarrollo infantil.
Desde MA, consideramos importante tener en cuenta el contexto en el que Montessori desarrolló su pedagogía y contrastarlo con el contexto actual de nuestras niñas y niños. Como su día a día ya está fuertemente estructurado, con horarios y obligaciones, también optamos por ofrecer materiales no estructurados y versátiles que alimenten su potencial imaginativo y creativo.
En MA estamos convencidas de que el juego, y en especial el juego libre, es uno de los instrumentos más potentes de aprendizaje para la infancia. De entrada puede sorprender que una escuela Montessori contemple momentos de juego libre dentro de sus ambientes.
El día a día de las niñas y los niños de ahora es muy diferente al de hace 100 años; los momentos de juego libre en la calle o con la familia cercana se han ido reduciendo y nuestras niñas y niños tienen una vida con tanta estructura que cuesta encajar esos momentos de juego libre tan necesarios para el desarrollo.
Por eso, siguiendo la evidencia científica actual, en MA ofrecemos el tiempo y el espacio para que el juego libre pueda darse de manera natural y espontánea.
El juego libre es esencial para el desarrollo emocional, social y cognitivo de las niñas y los niños, y es crucial para el desarrollo de la creatividad y el pensamiento independiente. Es fundamental para que puedan asimilar y adaptar la información que reciben del entorno. El juego permite explorar, experimentar y entender el mundo que les rodea promoviendo el desarrollo de la inteligencia. Además, permite practicar roles sociales y desarrollar habilidades de resolución de conflictos en un ambiente seguro y libre de presiones.
En MA consideramos el arte como un lenguaje esencial de la infancia a través del cual las niñas y los niños pueden expresar sus pensamientos, emociones e ideas. Les permite explorar y entender el mundo de una manera creativa. Es un lugar de experimentación a través del cual exploran su mundo interno y aprenden a comunicarse con los demás compartiendo sus ideas de forma visual.
En Casa la aproximación al lenguaje artístico es a través de la exploración y la experimentación libres, con el objetivo de fomentar la creatividad, acompañar el desarrollo de su estilo propio y establecer las bases que, más adelante, permitirán introducir técnicas concretas adaptadas a su momento evolutivo.
El contacto con la naturaleza es esencial para el desarrollo de las niñas y los niños. Ofrece un entorno rico para la exploración sensorial, fundamental en esta etapa de crecimiento. A través del contacto directo con el mundo natural, desarrollan sus sentidos y aprenden a observar y relacionarse con su entorno de manera profunda y significativa.
La naturaleza también permite desarrollar una sensibilidad ambiental y una conexión emocional con el mundo, fomentando el respeto por el medio ambiente desde bien pequeñas/os.
El jardín de la escuela es un oasis en el corazón de Barcelona. Contamos con un jardín protegido con una superficie de 3000 m² y árboles de más de 100 años. Esto nos permite establecer una relación de intimidad con la naturaleza y todo lo que nos aporta cada cambio estacional, a pesar de vivir en la ciudad. Disfrutamos de un aire más limpio y una mirada más clara, pero sobre todo de cuidar y conocer de cerca cada una de las plantas y árboles del jardín.
Tenemos un huerto y trabajamos la tierra. Afuera jugamos, pero también trabajamos. Al fin y al cabo, para nosotras y nosotros, es lo mismo.
La música es un lenguaje que vertebra la vida en MA. Para hacerlo posible hemos diseñado un proyecto propio de música con SONA, con quien mantenemos una relación de admiración desde nuestros inicios.